Soy adicta al tabaco desde el día que lo probé. Y como siempre lo hago todo a lo grande, empecé con paquete diario. Veinte años fumando, inhalando humo, y miles de toxinas que no quiero ni saber...Hace dos meses, fuí al médico y le dije que quería dejar de fumar...para mi sorpresa, me dijo que era una mujer adictiva. Me quedé desconcertada. Durante días he estado reflexionando al respecto, y quizás aquel médico tenía razón.
Quién no ha sido adicto a un amor, un amor que como la nicotina, al principio te embriaga con su placer, tú te dejas...eres dueña de tu vida, sabrás parar a tiempo. Pero, que ingenua...demasiado tarde...estás amarrada a su ser, a su cuerpo, a su alma.. seguramente, hasta el final de tus días. Adicta a sus besos, a su aliento, a su sola presencia...quién no se ha vuelto loca de amor...yo sí...aunque he de recordar, que ahora no escribía sobre el amor, sino sobre la adicción. La mía.
![]()